Llego al curro, corriendo, para variar, atravesando pasillos, adelantando gente, con el café en la garganta todavía. Llego y hago un par de llamadas, recibo un fax, me descalzo, y por fin, paro. Espero a la siguiente llamada, que, curiosamente, no tarda mucho en llegar. Resulta ser una de esas voces frágiles de chica joven, que pide 12 000 euros. si, curro en una financiera, es lo que hay. Yo que soy un puto caos, por algún motivo enciendo las luces de emergencia y digo: esta vez no me va a faltar ni un dato de la cliente ni me van a llamar por la tarde pidiéndome que explique dónde he apuntado las cosas, ni leches en vinagre. Le voy a preguntar hasta si tiene muelas picadas.
... tiene usted algún impago...?
... tiene usted una casa....?
tiene usted hipoteca...
marido...
nómina
marido con nomina, dirección de la casa, teléfono, más dedos de la cuenta en el pie izquierdo, hijos no reconocidos, perro, tiene usted algo más, cualquier cosa que sea, que pueda ser (aunque sea de lejos) importante para que le concedan el préstamo?
y hala, lo apunto todo, y mientras pienso: a ver si me hacen contrato de una puta vez ¡que me quiero ir de casa!
vuelve a sonar el teléfono. lo cojo : PF Finanzas, digame? es la jefa. (chan cha cha chaaaaaaaaaaaaaaaaaan....).
Sergio, soy Clara. Esta era una llamada de prueba, era mi hija. (excelente voz por cierto, la de tu hija, pienso yo), y lo has hecho muy bien, lo has preguntado todo. Te vamos a dar ya de alta, pero te tenía que probar antes. El lunes traete los papeles de...

OOOEEE OEOE OEEEEE OOEEE OOOEEEE
Dibuti. A ver si duro más de dos semanas en un curro por una puta vez en la vida. Cognes ya.

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