martes, 25 de marzo de 2008

Seguratas (I)

Siempre canto (o actúo) en el Ramal de Ópera a Príncipe Pío, en los vagones del metro (acabo de descubrir cómo poner un link!, el cielo me sonríe hoy).

1. Es sólo una parada

-->o sea que siempre es final de recorrido.
--> o sea que el tren está parado en el andén siempre unos minutos (2-4) y yo de acá para alla, intentando que los seguratas no me vean, y escogendo el vagón que mejor público tenga. si, señores, a USTEDES les escojo YO.

2. Con una duración del trayecto de apenas tres minutos, según qué día tenga el conductor:

-->eso implica que más vale que te des prisa en ganarte a la gente o será demasiado tarde
-->eso implica empezar muchas veces a presentarse (me gusta más hablar que cantar) antes de que estén las puertas cerradas, hacerlo todo sin saber exactamente cuánto tiempo tienes
--> eso implica que en cualquier momento antes de que se cierren las puertas, puede entrar cualquiera.

esas son mis circunstancias habituales ok?

El otro día empiezo a presentarme. era un vagón amable, nocturno, vagón de gente que sale de currar y quiere llegar a casa pronto. el tren no arranca, los seguratas siguen pululando por el andén. así que aprovecho (como siempre) el lado cómico de la situación: me marco un pequeño monólogo improvisado sobre los vigilantes de seguridad.

van por colores. es un poco como el judo,

está el marrón. nadie sabe porqué el agente de la seguridad va vestido de color mierda. bueno, sí, realmente uno se hace una idea ligera, pero...

luego está el segurata verde, que es como un guardia civil sin tricornio, esto es como un nivel 2.

y por último está el semimadero o segurata azul, ese que más se parece a los maderos de verdad, o a los munipas, el tipico segurata que te habla de usted y te habla del "reglamento de viajeros" antes de echarte por cantar en el metro. además que hablan del "reglamento" como si fueran los diez mandamientos.

todos tienen la misma autoridad. pero yo estoy seguro de que al azul o semimadero no le hacen las mismas preguntas que al segurata color mierda.

y suena por ahí: mira, yo soy vigilante de seguridad si quieres te digo lo que me preguntaron...

no sabéis lo gracioso que resulta tener un segurata color mierda que acaba de salir de currar y va de paisano entre el público del vagon... pero conseguí completar la actuación, cantar una canción durante el trayecto y que el segurata aplaudiera!!!

jueves, 20 de marzo de 2008

Aunque tú no lo sepas

Sencillamente, me encantas. Y apenas te conozco. Prefiero no darle mucha importancia y tener claro que no tiene ningún sentido. Que es un capricho.

A veces pienso que soy muy evidente. Nunca he sabido disimular muy bien. De pronto, el quedarse mirando un segundo embobado, mirar a los ojos o a la boca como queriendo ver más, conocer cosas que sólo con la mirada no se saben. y despertar repentinamente cuando me doy cuenta de que me devuelves la mirada. Más de un segundo de mirarte porque sí... es demasiado como para que sea porque sí. así que me escondo mirando otra cosa, o te echo lo que pretende ser una sonrisa con algún comentario intranscendente o un gesto gracioso.

pero es un sentimiento extraño. sé que si pasa de ser platónico, mi interés por ti desaparecía. o eso creo. no lo sé. quizás llegues a ser la mujer de mi vida (cosa que dudo), o una buena amiga, una novia de varios meses, una locura de un noche o de varias, por ahora eres sólo una buena conocida a la que veo con frecuencia.

sé que me quisiste por un momento. que durante unos minutos sentías algo por mi. y tengo guardado en el recuerdo un abrazo pequeño y cálido, un beso sincero de amor, de compañía sin condiciones. y un silencio a medias. luego todo terminó, al fin y al cabo, era sólo teatro.

las puertas están cerradas, y realmente es lo mejor. lo contrario sería fuente de complicaciones. de agobios e incomodidades, de no saber qué hacer cuando baje a la tierra y el día a día esté ahí.

pero por un rato,

por un rato sabía que no me equivocaba al pensarte a ti entre todas las cosas.

Amigos, conocidos interesantes, nuevos amigos, viejos amigos, antiguos conocidos


hay gente con la que te relacionas normalmente, que te hacen feliz y que consideras a tu nivel, gente a la que tratas como un igual, que con el tiempo y la confianza van descuidando las formas y tu las descuidas con ellos. amigos, conocidos, familiares, compañeros de trabajo...

con esa gente, cuando ya no hay frontera de la confianza, que puede ser ficticia, o puede ser muy profunda, con esa gente uno es como realmente quiere ser.

también es cierto, creo, que según dónde estés, aunque sigas siendo el mismo, saldrán a relucir unas partes u otras de tu personalidad, ya sea por integración o por oposición a la gente con la que compartes un rato.


y hay gente que te llama la atención. gente y no necesariamente por cuestión de amor o sexo, sino por mero atractivo, llamémoslo personal, que quisieras conocer más o fondo, que querrías que te dedicasen su tiempo, sus llamadas, que te gustaría ser su paño de lágrimas si necesitan uno.
a veces con esa gente querrías hablar y sientes que no tienes nada interesante que decir. querrías ofrecerles un ratito en un parque, o quedar sin motivo alguno, pero temes que se sientan invadidos, atosigarles... por algo tan trivial! el ser humano es curioso. de vez en cuando, al mirar el móvil y repasar tu agenda un viernes por la tarde por ejemplo, te paras un poquito más en sus teléfonos y piensas:

- le llamo?

no.

- una llamada perdida?

... para qué?

- le envío un sms.

... para eso mejor le llamo. y la verdad que es tontería. bueno, voy a llamar a los colegas de siempre.

y a esos si que les llamas para nada en particular, sin necesidad de preaviso, por costumbre.

es algo que a mi me ha pasado varias veces, supongo que a todos. y creo que es un proceso más o menos inevitable:

hay gente con la que ya eres feliz, con la que te sientes identificado y que te da la sensación de que están ahí para ti y tú para ellos desde hace una eternidad. les quieres, pero con el tiempo te has dado cuenta de que te sientes algo estancado con ellos. que ya les conoces lo suficiente y que no te aportan nada.

a veces es dificil pararse a pensar si tú les aportas algo a ellos.

pero son casi un seguro emocional.

y también aparte de los que te son más cercanos, conoces a otra gente. de esos que mencionaba antes, gente que te atrae y con la que quisieras relacionarte más. con algunos de ellos consigues cultivar poco a poco una relación plena de novedades, que funciona como un reloj, estimulante y que a veces te revela o potencia facetas de ti mismo que desconocías o sencillamente no habías atendido tanto hasta ahora.

y esa nueva gente, va ocupando cada vez más tiempo en tu agenda, tus pensamientos y quehaceres sociales.

vas tomando confianza con ellos.

y poco a poco son tu seguro emocional. son gente con la que te relacionas normalmente, que consideras más o menos a tu nivel...

el siguiente paso está al principio de este post.

lunes, 17 de marzo de 2008


Lugar: aki, al sur de atocha
Hora: Minutos antes del café de después de comer
Plan de hoy: Quizás llame a Rocío (maravillosa ella) para tomar un te que tenemos pendiente desde hace un tiempo.
Iré al metro a cantar un rato, o a conversar con la gente o a dios sabe qué, pero iré, seguro

Semana Santa.
Me hacen falta vacaciones.
Autoestima.
Pasta.
Curro.
y la ilusion de que alguien me sorprenda.

hace meses, quizás casi un año que no actualizo el blog. lo daba por abandonado. pero puede que me venga bien tenerlo
quien sabe.
pregunta:
¿qué váis a hacer esta semana santa?
yo, disfrutar de madrid tranquilamente.

besos!!!